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Articulo rescatado de  www.laprotestachile.blogspot.com
"ANTENAS CELULARES PARA DIOS"

 en el fondo, somos como antenas celulares para dios”, dijo el cura                                                                                                           

En la esquina de Avenida Sucre con Avenida Chile-España se pueden ver tres antenas, cada una con un disfraz distinto: la primera sostiene luminarias, la segunda viste de palmera y la tercera lleva una cruz en su parte superior, haciendo honor al lugar donde se encuentra instalada la Iglesia Santa Gema. La instalación, realizada hace casi diez años, generó en su momento una fuerte molestia en los vecinos, en especial en los reunidos en la Junta de vecinos n° 8 de Ñuñoa.                                                                                                                   Josefina Sanhueza, presidenta de la unidad, comentó que habían manifestado su parecer a concejales y diputados, recolectado firmas e incluso se habían reunido con el cura. “‘Si son cosas de la iglesia’, nos decía. Mentira, antenas eran. Finalmente no pasó nada. Anduvimos puro dando la hora, perdiendo tiempo y tonteando. El cura ni nos miraba. La iglesia no escuchaba nada, ni a los concejales”. Los reclamos volvieron a desaparecer. “Ni siquiera nos metieron el dedo en la boca. Cuando nos dimos cuenta, ya nos tenían toda la mano adentro”.                            El sacerdote José Ortiz señaló que funcionarios de la empresa Entel PCS vinieron a plantearle la posibilidad de arrendar una parte del terreno para ubicar las antenas. “Nosotros nos informamos bien de lo que significaba, si hacía daño a otras personas, y, viendo que no había nada en contra, se dio el permiso porque es un servicio a la comunidad. Nosotros lo miramos bajo ese aspecto, nunca para dañar a los demás. Sí creó instancias un poco agresivas de algunas personas, pero las menos. Nosotros no estamos para hacerle mal a la comunidad, sino para hacerle bien. Nosotros, en el fondo, somos como antenas celulares para dios”, dijo el cura.

Según el sacerdote, el arriendo, que bordea los 400 mil mensuales, les “viene bien, porque tenemos que subsistir; si la gente contribuyera con todos nosotros, no tendríamos necesidades”. Además plantea “¿Qué sería si nadie se atreviera a dar permiso para que instalaran una antena?, sería nefasto. ¿Cuánta gente no se ha salvado por una llamada de celular? Insisto, nosotros estamos para beneficiar a la comunidad”.

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