Un verano en alza…

 

Con una fidelidad de “excelencia” a las viejas formas de gobernar, la administración Piñera viene de anunciar un alza de las tarifas del transporte público justo en medio del verano. Es decir, con un país desmovilizado, sin clases en colegios y universidades y mucha farándula veraniega para emborrachar la perdiz.

Se da esto en medio de triunfales anuncios oficiales sobre el crecimiento de la economía del año 2011 y las expectativas para 2012, todas cercanas al 5%.

 

Y algunos datos: “El informe IE Business School-TTR ha registrado un aumento del 43% en el número de transacciones en América Latina durante el último trimestre de 2011, hasta las 291 operaciones, casi 3 por día. Brasil, Chile y Argentina han sido los países más activos” (Diario Financiero).

 


 

Como se sabe, cada vez que dos o más grandes empresas se fusionan, no es precisamente para hacer más “competitivo” el mercado y así favorecer a usuarios y consumidores, como tampoco para aumentar los puestos de trabajo sino, más bien al contrario, para disminuirlos.

 

Otra gran noticia, de la misma fuente: “Chile avanza en desarrollo tecnológico y empieza a acercarse a los países europeos”. Es decir, como dicen los siúticos, los tontos y los ignorantes, además de los bien aprovechados, jugaremos en “las ligas mayores”.

 

El ministro de Transportes, Pedro Errázuriz, señaló que en marzo presentará un proyecto de ley para crear un fondo que subsidie de manera permanente tanto el Transantiago como el transporte en regiones.

 

“Se ha dado la luz verde a una nueva forma de financiamiento que favorece a regiones y a Santiago, de manera de tener en forma definitiva un financiamiento que asegure que no haya impacto por déficit, que es lo que yo siempre he dicho, que no debe haber aumento tarifario por déficit, y generar un nuevo cuerpo legal que mire tanto regiones, Santiago y todos los ámbitos”. Más claro, ni echarle agua…

 

Más allá de explicaciones que nada explican, lo real es que ya comenzó a regir una nueva alza en las tarifas del metro y el Transantiago, alza que se estima en 20 pesos. Así, los precios de los pasajes llegan a 580 pesos en buses y en el metro a 660 pesos en hora punta y 600 en horario valle.

 

Un cálculo somero del impacto de este nuevo golpe al bolsillo popular, nos muestra que el costo de movilizarse, de la casa al trabajo y del trabajo a la casa, llegará -sobre la base de sólo 25 días- a una suma cercana a los 40.000 pesos ¡por persona! Esto significa un porcentaje muy alto de cualquier sueldo o salario y, por cierto, algo impensable para quien recibe el “ingreso mínimo mensual” –o salario mínimo- que es de 182.000 pesos. No estará demás recordar que para los menores de 18 años y los mayores de 65, ese salario mínimo alcanza a poco más de 135.000 pesos.

 

Tampoco estará demás recordar que en algunos hogares chilenos suele haber más de una persona que debe movilizarse, por ejemplo para hacer trámites o compras. Y también recordar que en el mes de febrero los estudiantes no gozarán de su derecho conquistado de una tarifa especial.

 

Lejos estamos de los cacareados 15.000 dólares de ingreso por habitante, que nos ponen en la ruta del “desarrollo”…

 

Pero tampoco estamos lejos de una reacción de masas. Por si faltaran razones, la derecha en el gobierno vuelve a demostrar que es una buena proveedora de motivos para protestar y concordar propuestas de fondo que la devuelvan a su lugar como exponente político de un sector social minoritario.

El Director

03 de febrero de 2012